La suspensión de la licencia es válida por 30 días y es posible que haya una segunda y final de 30 días. Sazka está en quiebra y fue la primera empresa en dejar de pagar la deuda corporativa en euros en 2011, al no pagar el principal sus bonos de 215 millones de euros en enero.
Varias empresas de apuestas deportivas están tratando de tomar lo que queda de Sazka para obtener su red de terminales electrónicas a través de la cual otros juegos de lotería podrían ser comercializados.