La propuesta final de otorgar a los salones un máximo de 3 máquinas especiales de bingo, como figuraba en el último proyecto remitido por la Administración, no fue del agrado de este colectivo empresarial.
Consideraban esta cantidad insustancial, dada la inversión a realizar y las dificultades para su rentabilidad, exigiendo la interconexión entre las mismas. Tal solicitud no fue aceptada y se acordó no conceder ningún modelo de estas características a los salones así como no ampliar en 15 unidades más el número máximo en bingos.
Eso sí, a los salones se les ha simplificado la tramitación de autorización de instalación y permiso de funcionamiento y la aprobación de constitución de clubes de fumadores.
Los bingos han conseguido dinamizar el 8% de la Bolsa Acumulada, asignando libremente cada sala su dotación en porcentajes de 0,5. En cuanto a los espacios necesarios para explotar apuestas deportivas todo apunta a que se ampliará la superficie de las salas complementarias, lugar donde se comercializará esta nueva modalidad de azar. De momento está por ver el porcentaje que se le asigna.
Los casinos vieron refrendadas la mayoría de reivindicaciones que habían trasladado a la subsecretaría, en especial la introducción de nuevos juegos y la posibilidad de abrir terrazas internas donde ubicar mesas de juego.
Respecto a las máquinas recreativas se les permite a las empresas hasta un 10% de baja temporal de su parque de máquinas.