Según los análisis discutidos internamente en Ladbrokes, dicha adquisición no favorecería los intereses tanto de la empresa como de los accionistas del grupo. Los rumores indican que una de las razones por las que la compra no tuvo lugar, fue el bajo precio de las acciones de 888.
Tristemente y como resultado del abandono de la posible compra, las acciones de 888 perdieron 10% de su valor tras el anuncio, mientras que las acciones de Ladbrokes incrementaron su valor.
Los analistas de la industria han comentado que la decisión es definitivamente la mejor para Ladbrokes. Sin embargo, es imperativo que la empresa defina cuanto antes su rol estratégico dentro de la industria de las apuestas en línea para continuar siendo relevante dentro de un mercado cada día más competitivo.