Al parecer, esta regulación contemplaría un modelo de juego fundado en la división de distritos para que existan varios puntos de juego totalmente controlados. La Poker Players Alliance (PPA) no apoya este modelo. Su director, John Pappas, sostiene que Washington no dispone de un mercado tan grande como para que este modelo prospere.
Pappas agregó que esta legalización se vería influenciada por Capitol Hill, que además de ser una de las zonas residenciales más antiguas tiene mucha influencia política.
Washington fue uno de los primeros estados donde se empezaron a cerrar cuentas de jugadores de salas importantes, entre ellas las de PokerStars. Esto fue provocado por la decisión de la Corte Suprema de prohibir el juego online.
Otros estados como California, Iowa o Nevada han querido ser los primeros en legalizar el juego online. A finales de marzo, la comisión de Nevada propuso el proyecto de ley AB 258, que además de legalizar el poker online permitiría el juego entre residentes de diferentes estados (en esto se diferencia de la propuesta del distrito de Washington).
El estado de Nevada es el que tiene la mayor parte de los casinos de todos los Estados Unidos. Por eso, es el estado que tiene más apoyo de las salas (entre ellas, PokerStars) y también de la PPA.
Con respecto a Iowa, el senador Danielson indicó que el Congreso debería conocer el número de jugadores residentes en el estado que juegan ilegalmente para ver si se debería legalizar.