La jornada era una continuación de la “Operación salón” y puso un énfasis especial en las medidas de autoprotección que deben seguir quienes tienen el encargo de retirar la recaudación de las máquinas tragamonedas y automáticas colocadas en los establecimientos hosteleros de toda la región.
El secretario general técnico de la Asociación de Empresarios Extremeños del Automatismo, Juan Puerto Murillo, afirmó que la incidencia de los robos con violencia aún es baja en la región si se compara con el resto de España, aunque advirtió del rápido crecimiento experimentado durante el último año.
“Estamos en un escalón más bajo. Hasta el año pasado sólo existían dos, tres o cuatro casos hechos anecdóticos a lo largo de un año, pero desde el 2009 se han triplicado los asaltos violentos y eso sí que alarma, porque son robos con violencia, más organizados, hechos por bandas del Este, por gente que parece estar más preparada”.
Puerto añade que en los últimos meses se ha pasado de los habituales robos en establecimientos de hostelería en los que entran los delincuentes forzando una puerta, a los butrones realizados en las empresas operadoras del sector del juego y los asaltos a recaudadores de máquinas tragamonedas.
Este cambio de escenario fue analizado en la jornada de formación para empleados de establecimientos del sector del juego organizada por el Cuerpo Nacional de Policía, en la que participó el jefe del servicio de control de Juegos de Azar de la Comisaría General de Policía Judicial, Jesús Alberto Fuentes Sastre.
Este especialista llegado desde Madrid aseguró que se trata de fomentar la colaboración del sector con las fuerzas de seguridad del Estado. “La delincuencia que sufre el sector del juego en la Jefatura de Extremadura no es alarmante, está dentro de unos parámetros normales y podemos decir que es casi anecdótica”.