ANESAR se ha fijado como objetivos prioritarios para 2011 el alumbramiento de una máquina B exclusiva y diferenciada del resto de producto, alejada de la rigidez técnica contemplada en la normativa actual. "Queremos una máquina que se adapte a las demandas de nuestros clientes, sea respetuosa con los equilibrios intersectoriales, resulte mucho más flexible para facilitar su homologación y fabricación y tenga unas características comunes y unificadas en sus parámetros técnicos, de tal manera que se facilite a las Comunidades Autónomas la incorporación de este producto a sus normativas en un corto plazo de tiempo", han señalado desde la patronal.
Otro de los frentes abiertos es alcanzar una fiscalidad propia que permita a los empresarios planificar su negocio en función de lo que solicitan sus clientes. "El problema de los salones es que fiscalmente no se perciben como una unidad de negocio sino más bien como una actividad compuesta por una sucesión de elementos individuales y dispersos. En este sentido, las máquinas en un salón no deben ser consideradas como elementos fiscalmente independientes, sino más bien como posibilidades de juego que ofrecen al cliente diversas opciones y posiciones dentro de un conjunto unitario de juego".
En el apartado tributario ANESAR felicita al sector del bingo "por su magnífica labor en la consecución de los importantes ajustes fiscales realizados por algunas Administraciones". Esto demuestra la sensibilidad que los gobiernos tienen con los sectores que se encuentran en franco retroceso económico debido a un modelo impositivo excesivo.
"2011 tiene que ser el año de los salones de juego, el año en que se pongan los presupuestos para hacer de ellos locales de juego en su más amplia acepción, con una normativa propia, con un producto diferencial, con las opciones de juego que nos demandan nuestros clientes, con la incorporación de apuestas deportivas, etc., y además con una fiscalidad más imaginativa y ajustada a las necesidades empresariales", han subrayado desde ANESAR.