Para esta operación, la firma trabajó según las indicaciones de las gerencias correspondientes a las distintas áreas de la propiedad y en base a la imagen de la misma. Se trata de un edificio de 6.000 metros situado junto a la bahía con vista al canal Beagle. Es decir, la ubicación es única.
Los distintos conjuntos de Goody utilizan los colores más destacados, según cada sector de trabajo, y detalles bien contrastantes. En el caso de las prendas que debe lucir el personal, se recurrió al naranja suave y al bordó Malbec.
Los modelos para damas incluyen volados y detalles que siguen la moda actual, sin dejar de lado la practicidad y durabilidad. Se destacan los mini delantales en símil piel. Por su parte, las prendas para caballeros están hechas con telas que reflejan la iluminación del ambiente, y los modelos de las camisas son inéditos.
Para vestir a los jefes de sala se optó por ambos premium con terminaciones internas y pespuntes manuales. Cabe destacar que las corbatas fueron fabricadas con telas diseñadas exclusivamente para esta sala.
Las mesas poseen un diseño muy atractivo con materiales de muy buena calidad. Por eso, Goody decidió vestirlas con caminos en telas de colores neutros que no compiten con la decoración del lugar.
Los porta servilletas, individuales, porta azucareros y las cartas del menú fueron realizados con cuero ecológico de color negro con logotipo en relieve.
“El 2010 fue un año muy bueno. Consolidamos el mercado interno y conservamos los mercados del exterior, sobre todo los países del Mercosur y extra zona. Realizamos varias colecciones para Chile, Colombia, Panamá, Uruguay y Estados Unidos, tanto en el sector del juego como en hotelería y gastronomía”, comentó Richard Saavedra, presidente de Goody Group.
“El 2011 nos encontrará con nueva factoría, y nueva sangre. La segunda generación de propietarios ya está con nosotros con nuevas ideas y varios proyectos en cartera que darán luz a partir de marzo”, finalizó Saavedra.