Uno de los proyectos fija una “contribución especial” de lo ganado, que se calculará aplicando una alícuota del 10 por ciento sobre el monto neto de los premios de juego controlados y/o regulados por el Instituto Provincial de Lotería y Casinos.
El otro plantea el “pago bancarizado” de los premios superiores a 1.000 pesos (U$S 251).
La totalidad de lo recaudado por dicha contribución no será coparticipable y se distribuirá, en partes iguales, al Fondo Provincial de Educación (Ley 13.688 art.181), con afectación especifica a las instituciones de educación obligatoria del Sistema Educativo Provincial; el 50 por ciento restante constituirá fuente de recursos con destino específico a los Servicios de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires.
Según el senador de Unión Pro Ricardo Zamperetti, “la idea de crear una contribución especial que se recaude sobre el cobro de los premios, tiene por objeto no sólo desalentar a aquellas personas que buscan en el juego su salvación, sino lograr la evolución de la sociedad hacia un juego saludable”.
“Es fundamental, para lograr este objetivo, que podamos devolverle a esta misma sociedad la esperanza de que la educación traerá de la mano un trabajo digno, y esa será su más valorada fuente de ingresos, pudiendo sólo así alejar de su realidad el juego y el delito”, concluyó Zamperetti.