Luis Marrone, director técnico de GLI South America, abrió la charla planteando cuáles son las principales dificultades que padecen los fabricantes argentinos. Según Marcelo Garavaglia, las principales son: la inaccesibilidad a planes de financiamiento, los impuestos y la inflación.
En contrapartida, Daniel Placeres destacó la ventaja de poder brindarle una respuesta rápida a los operadores locales. “Las desventajas deben ir puliéndose con el tiempo”, señaló. Por su parte, Eduardo Roberts mencionó como principal contrariedad el aumento constante de los precios internos y, como solución, sugirió la expansión de las compañías a otros países, camino que eligió para su firma Ed Roberts.
En cuanto a la estrategia que eligen las pymes locales a la hora de diseñar sus productos, Antonio Rao Ferrari manifestó: “En un principio, era lógico que pensáramos los productos en función del mercado local. Hoy esa óptica cambió. Nuestros productos están siendo diseñados para competir en el mercado global”.
Todos los oradores subrayaron el valor de la producción local, las pymes y su rol social. “Creo que hay que apoyar más la industria nacional”, sostuvo Roberts. Y Garavaglia agregó: “La innovación es el fuerte de nuestra industria, por eso no la tenemos que dejar de lado. Además, debe tener el soporte necesario para que resulte exitosa. La burocracia que existe a la hora de exportar es algo que debemos cambiar para constituirnos en un mercado serio”.