Lo que no está tan claro es el futuro del histórico Casino Monte Picayo, en Puçol. La empresa no descarta mantener algunos juegos en el centro de Puçol, a la vez que en Valencia. En este caso, la firma tendría que decidir a qué perfil de cliente se dirige cada una de las instalaciones y qué servicios le ofrecería, según explican las mismas fuentes.
Cirsa dispone de un plazo de entre 10 y 12 días para tomar una decisión en firme, puesto que su intención es inaugurar el nuevo casino a mitad de agosto. El dilema ahora se centra en concretar los nuevos usos del centro de Puçol, que podría mantenerse como casino tradicional, frente a unas nuevas instalaciones dirigidas principalmente a juegos en auge como el poker.
Las nuevas instalaciones dispondrán de una capacidad de hasta 1.500 personas con una superficie de 4.000 metros cuadrados que se distribuyen en tres plantas y dos de estacionamiento para más de 200 vehículos. Además, la construcción está pensada para un ahorro energético de entre un 30% y un 60% e incorpora sistemas de hidroeficiencia para aprovechar el agua.