El proyecto “tiene por objeto la protección de los derechos de las personas consumidoras y usuarias de juegos de azar”, especialmente aquéllas que sufren ludopatía, una adicción al juego reconocida como enfermedad por la Organización Mundial de la Salud.
La novedad más relevante que trae la iniciativa es el establecimiento de un Programa Provincial de Prevención y Asistencia al Juego Compulsivo y la creación del “Registro de Personas que Padecen Ludopatía de la Provincia de Buenos Aires”, que obligará a las salas de juego a tomar medidas para impedir el ingreso de esas personas.
“La inclusión en el Registro debe ser realizada por propia petición del interesado y tendrá carácter irrevocable”, dice el proyecto. La permanencia en el Registro tendrá una duración de 5 años que podrá renovarse a pedido del interesado.
Además, la norma prohíbe la instalación de cajeros automáticos en las salas de juego y establece la obligatoriedad de exhibir en forma visible en la entrada de esos lugares un cartel con la leyenda: “El juego compulsivo es un problema de salud”.
Por último, establece una vez por año el “Día sin juego” en cuya semana deberán organizarse actividades de prevención, información y lugares de tratamiento de la Ludopatía.