"En Cataluña la práctica del juego está muy arraigada", ha afirmado el secretario general del Departamento de Interior, Joan Boada, durante la presentación del estudio que pretende dar a la administración "una visión más amplia de cómo es y cómo se trata el juego en Cataluña".
Así, el estudio del Observatorio del Juego constata que el 26% de la población no sabe donde pediría ayuda si sufriera adicción al juego mientras que el 32% iría al médico, al hospital o a un ambulatorio.
Por otro lado, las respuestas a las entrevistas telefónicas hechas a 2.380 ciudadanos muestran que la mayoría de los jugadores son hombres y que éstos prefieren las máquinas tragamonedas y la quiniela, mientras que las mujeres prefieren los rascas y los cupones de la ONCE.
Además, un 44% de las personas que juega a los juegos de azar lo hace para ganar dinero, mientras que el 27% juega por tradición o costumbre, una tendencia que cambia en el caso de los casinos y los bingos, donde se va para "pasar el rato".
Boada ha recordado: "los juegos son medios socializadores que nos permiten adaptarnos al entorno", pero ha afirmado que "pueden traer problemas" y causar adicciones.
Por su lado, la directora de Juego y Espectáculos de Interior, Mercè Claramunt, ha afirmado que "comprar cotidianamente no es un problema, el problema es comprar compulsivamente y por encima de las posibilidades".
El estudio concluye que sólo un 1,1% de las personas que juega lo hace por Internet, algo que Claramunt ha atribuido a que Internet se utiliza para apostar aunque está claro que "la tecnología ha entrado en el juego" y se está pasando "de juegos presenciales a telemáticos", según Boada.
A partir de estos datos, el Departamento de Interior espera reforzar programas de ayuda como el de Joc Responsable (juego responsable) y dar a conocer la lista de autoprohibidos, donde se inscriben voluntariamente los adictos al juego que no desean ser admitidos en casinos o bingos y que incluye a 11.000 personas.