El Ministerio Público Tutelar (MTP) de la Ciudad de Buenos Aires lanzó, en el marco del Día de las Redes Sociales, una campaña para concientizar sobre los riesgos de los hábitos digitales en niños y adolescentes, enfocada en el acceso a las apuestas online y el juego problemático.
La campaña lleva el slogan “Que estén en casa no significa que estén seguros” y propone, a partir de distintas piezas audiovisuales, una serie de recomendaciones para "fomentar el diálogo sin juzgar, estar atentos sin vigilar, y acudir a los organismos de protección de derechos cuando necesiten ayuda".
A partir de ello, se advirtió que entre las señales de alerta en menores se pueden identificar cambios bruscos de humor, alteraciones del sueño, bajo rendimiento académico, ocultación del tiempo real dedicado o del dinero invertido en el juego, acumulación de deudas inexplicables, o la exhibición de dinero o bienes sin justificación.
Desde el MTP también destacaron que es importante monitorear cómo gestionan sus billeteras virtuales y detectar consumos vinculados a plataformas de juego, así como buscar orientación en organismos e instituciones que puedan brindar una ayuda integral.
Asimismo, alertaron que cuando se identifican de apuestas online o acercamiento al juego, se deben realizar acciones conjuntas con la Lotería de la Ciudad de Buenos Aires.
Al respecto, la directora de Capacitación del MPT, Adriana Martínez Bedini, expresó: “Docentes y directivos nos cuentan la inquietud de las familias frente a algo nuevo como son las apuestas online. Desde el MPT nos centramos en la perspectiva de los chicos y entendimos que no podíamos hablar de ludopatía ya que ese encasillamiento generaría a su vez estigmatización y dificultaría nuestro trabajo y abordaje. Por ello, hablamos de apuestas online”.
En ese contexto, las autoridades describieron a la ludopatía como “un trastorno adictivo que afecta principalmente a personas adultas”, que se caracteriza por “una conducta de juego compulsiva, persistente y desadaptativa que interfiere gravemente en la vida personal, familiar y laboral”.
En cambio, aclararon, en adolescentes estas conductas no deben confundirse con una adicción clínica, ya que las motivaciones, el contexto y el desarrollo neurológico son diferentes. "Etiquetar a un niño o adolescente como ludópata puede ser contraproducente y generar estigmatización. En adolescentes el juego no debe tratarse como una enfermedad sino como una conducta de riesgo que puede abordarse a tiempo", aconsejaron.