Estaba en una etapa profesional de mi carrera en la cual necesitaba acrecentar mis desafíos, y el proyecto que Bally me propuso fue algo que me interesó. Es lo que estaba buscando.
¿En qué consisten sus responsabilidades en este nuevo cargo?
En poder posicionar el producto correcto para el mercado correcto. Me siento muy cómodo con nuestros productos, los cuales poseen la madurez, estabilidad y confiabilidad que todo usuario espera en una solución de sistemas, esto sumado a la versatilidad que tienen para amoldarse a las necesidades del cliente y a las regulaciones.
¿Cuáles son sus principales metas en este nuevo desafío profesional?
Poder hacer de Bally el proveedor de sistemas más confiable en nuestra región. Estaremos creando una unidad de negocios y soporte de sistemas con base en Buenos Aires para proveer servicios a toda Latinoamérica. La experiencia dice que la relación de largo plazo planteada por todo convenio de provisión de servicios de sistemas está sustentada en base a la satisfacción del cliente con lo cual la meta va en este sentido.
Creo que hay mucho por hacer y hay muchas oportunidades en toda la región. Hay también regulaciones que están por definirse en lo que respecta a sistemas on-line y nosotros tenemos que estar preparados para poder apoyar y responder en tiempo y forma con nuestras soluciones.