Según el sistema que se pretende implantar, la máquina emitirá una alerta cada media hora, hasta alcanzar los 90 minutos seguidos, cuando advertirán a los jugadores de la posible adicción.
En seis meses este sistema se incorporará a las 38.000 máquinas tragamonedas que hay en toda Europa, aunque hay hosteleros que se muestras escépticos a la medida.