Sólo por apuestas en máquinas tragamonedas, en los primeros tres meses del año, los casinos instalados en el Gran Mendoza tuvieron una ganancia (win) de $51.615.598 (U$S 13.164.300). Esta cifra representa entre el 80 y el 85% de toda la operatoria, y sirve para demostrar la rentabilidad de la actividad.
El resto vuelve al bolsillo de quienes ganan. El proyecto de ley que impulsa el gobierno busca gravar este porcentaje menor. Se les sacará el 5% a quienes ganen. Ese arancel se descontará a la hora de cambiar las fichitas en la caja o directamente las máquinas pagarán menos.
Esta movida incluye a todas las salas del juego. Tanto el casino central como sus anexos, y los que funcionan en los hoteles 5 estrellas serán parte de este plan para aumentar la recaudación y destinarla, según anunciará el gobernador Celso Jaque, a programas educativos. La medida comenzó a transitar el camino hasta convertirse en ley.