La Comisión Europea examinará lo que podría ser una infracción del Gobierno polaco por omitir la notificación de la nueva ley.
La disposición fue aprobada después de que se conocieran diferentes soluciones legales para beneficiar a "amigos" del Ejecutivo con intereses en el sector del juego. Pero en vez de regular de forma equitativa el mercado dicha ley ha favorecido a un reducido grupo de propietarios de casinos, reforzando también la posición de la empresa estatal de juegos de azar y organizadora de la lotería nacional (Totalizator Sportowy).
La restricción del sector ocasionará la pérdida de 100.000 puestos de trabajo. Esto se ve agravado por el hecho de que una consecuencia inevitable de la prohibición de las máquinas es la activación de una red ilegal de juegos, imposible de controlar por parte de las autoridades públicas.
La Cámara de Comercio Polaca, así como los productores y operadores de la industria del ocio, en representación de los operadores privados de máquinas recreativas, afirman que el Gobierno de su país incumple las normas de la Unión Europea de la libre prestación de servicios, no notificando la intención de legislar en su momento. Además abandonó el proceso democrático normal mediante la promulgación de la ley dentro de los tres días de desarrollo ante el Pleno.