Esto implica un gran cambio para un país donde hay sólo cuatro casinos, que son los mayores oponentes de la VLT. Además, hay que tener en cuenta que las leyes penales prohíben la apertura de nuevos casinos. Si este modelo de negocios triunfa, los jugadores italianos preferirían más los casinos VLT ubicados cerca de su ciudad que los casinos reales situados en el norte de Italia.
Esto también representa una oportunidad para los proveedores de servicios vinculados a los casinos VLT, ya que se podrá reproducir de alguna manera el mismo acercamiento adoptado en Las Vegas donde los casinos están rodeados por hoteles, restaurantes, teatros, shoppings, etc.