El haber ingresado al mercado mexicano hace un año con un producto, que ya está instalado en muchos casinos de la Ciudad de México y otros lugares del país, nos ha permitido llegar a la primera feria con la suerte de haber podido demostrarle a todo el mundo la performance del producto.
En este momento, los operadores mexicanos, en particular los cinco mayores, ya tienen nuestras máquinas y han venido a la feria sabiendo que el producto funciona. Eso ha ayudado muchísimo porque es un mercado nuevo para nosotros. Es nuestra primera feria, pero la llegada aquí ha sido una experiencia bastante notable.
Con respecto a la feria en sí, estoy admirado porque descubrimos operadores que no conocíamos. México es un país nuevo para nosotros. Por ahora, estamos con cinco operadores, pero estamos viendo a otros que también tienen la aspiración de tener nuestras máquinas.
¿Qué productos que eligieron presentar?
Hay muchas máquinas en México que operan en locales informales e ilegales. Vimos que hay muchas máquinas nuestras usadas y de series anteriores. Por eso, nos pareció que teníamos que llegar con un producto que no existiese en México, aunque nos exigiera un esfuerzo financiero. Lo que hicimos fue entrar con el Blue Bird 2, en sus líneas tanto de rodillos como de video. Éste es el producto que impulsamos y que tenemos en México prácticamente de forma exclusiva. Es el producto premium de mayor nivel que poseemos dentro de nuestro catálogo.
¿Cuál fue la recepción de los operadores que los visitaron?
Magnífica. México ha estado abastecido de grandes máquinas, pero tal vez no de este nivel y con todas las prestaciones que tiene el Blue Bird 2 (los pulsadores que son pantallas de video, la doble pantalla, el sonido, etc.). La acogida ha sido espectacular. Más aún teniendo en cuenta que ya se puede constatar el desempeño del producto en varios casinos mexicanos. Hay muchos jugadores que acuden a nuestras máquinas. O sea que se puede constatar la reputación que tienen, además de la presencia del empaque.
¿Cómo ven el mercado mexicano? ¿Cuál es su actualidad y hacia dónde creen que apunta?
El mercado tiene un potencial increíble. Actualmente, no creo que haya un mercado en el mundo que tenga el potencial de crecimiento que tiene el mercado mexicano. Los dos problemas fundamentales son la inseguridad jurídica y el bajo nivel de lucha contra la ilegalidad. Hay una mezcla de ilusión por el potencial del mercado y de preocupación por la inseguridad jurídica y los operadores ilegales que no están siendo combatidos adecuadamente. Estamos moderadamente ilusionados.
¿De qué manera buscan posicionarse en este mercado?
A pesar de que nuestro objetivo es todo México, observamos que el Noroeste del país es un lugar donde el tipo de máquina clase III tiene mayor acogida. Esto es lógico ya que esa parte de la población tiene mayor acceso a los casinos americanos y van a Las Vegas con mayor frecuencia. Allí hay una mayor cultura para la inserción de este producto. Mientras que en Ciudad de México y hacia el Sur es la máquina de bingo la que tiene un papel más destacado. Estamos atacando ambos mercados por igual, pero es verdad que creemos que tendremos un arranque más rápido en el Noroeste. En el D.F. ya lo hemos tenido, y en el Sur está costando un poquito más.
Los cuatro grandes mercados siempre han sido Argentina, Uruguay, Colombia (con toda la incertidumbre por el cambio de ETESA), Perú (país siempre difícil por los habituales cambios reglamentarios pero que está saliendo de las dificultades que ha atravesado los últimos meses) y Chile (que aún está en fase de reconstrucción tras el terremoto).
Argentina, Uruguay, Colombia, Perú y Panamá se llevarán el máximo de nuestros esfuerzos. No obstante, atendemos a toda Centroamérica y El Caribe ya que creemos que en este tiempo de dificultad económica no hay mercado pequeño. En lugar de asentarnos en aquellos mercados más rentables, la necesidad nos obliga a prestar atención por igual a todos los mercados.