Así lo ha explicado ayer el responsable de la sección sindical de CCOO en la ONCE, Tomás Sánchez, en un comunicado en el que se critica la "caótica y errática política comercial" de esta organización, que "ha hecho crisis" desde en enero, "impulsada por la crisis general pero no como consecuencia de ella".
El sindicato rechaza que se pueda achacar a una tendencia negativa en el sector del juego la crisis de la ONCE, ya que en los últimos diez años el mercado ha crecido un 36,6%, las ventas de la Organización Nacional de Loterías y Apuestas del Estado un 50,17% mientras que las de esta entidad han caído en un 8,25%.
En el primer trimestre de 2010 las ventas bajaron un 14,64 por ciento, lo que supone, según el comunicado, que podrían acabar el año con un recorte de diez puntos y 300 millones de euros menos; en un "desaguisado" del que culpan al director general, Ángel Ricardo Sánchez, y del que piden que responda el Consejo General que lo nombró.