En las modernas salas del casino de Melincue, algunos jugadores no dejan ver sus ojos que ocultan tras unas gafas de sol. Otros llevan gorra y esconden así su rostro, por si un gesto les jugase una mala pasada. En el arte del disimulo también está la clave para ganar una mano al póquer, aunque la estrategia, paciencia y la suerte son el resto de los factores que convierten a un jugador de póquer en un jugador profesional.
“Como siempre, todo el Staff de Melincue Casino & Resort brindará la mejor atención para garantizar el óptimo desarrollo de este certamen que es considerado el más importante de la Provincia de Santa Fe”, comentaron los responsables.