Sin embargo, Cardozo sostuvo que la Dirección de Casinos no podría controlar a los empresarios porque actúa "en una misma actividad". Es decir, "sería juez y parte".
Por ello, Aufoje propone que el Ministerio de Economía instale un organismo fiscalizador y que incluya a representantes de todas las partes.
Cardozo también manifestó su desacuerdo con que Casinos participe en la elaboración de una ley que regule la actividad de las máquinas tragamonedas informales. "Estamos trabajando en un sector donde Casinos opera máquinas o se asocia con inversores privados", explicó Cardozo.