Edición Latinoamérica
22 de Octubre de 2020

Representantes del gobierno se manifestaron preocupados ante la posible legalización de las salas

Revés inesperado en Diputados para la legalización de los bingos en Brasil

(Brasil).- El gobierno federal se manifestó preocupado y poco dispuesto a la legalización de las salas de bingo en Brasil, de acuerdo a lo señalado ayer por representantes de los Ministerios de Justicia y de Hacienda, del Consejo de Control de Actividades Financieras (COAF) y de la Caixa Económica Federal. Los principales argumentos en contra de la legalización es la imposibilidad de fiscalizar el sector de forma efectiva, y la apertura a maniobras de lavado de dinero y evasión impositiva. De momento, no hay plazos definidos para la votación del proyecto.

A

pesar de la posición de los diversos representantes del gobierno federal que ayer se presentaron en Diputados, el legislador Cándido Vaccarezza (PT-SP), uno de los principales representantes del gobierno en la Cámara, argumentó que "hay posiciones diferentes" para legalizar el bingo dentro del propio gobierno federal.

 

"El gobierno no interferirá: no habrá ni posiciones en contra ni a favor del bingo. El fallo se dará a conocer en el momento de la votación", dijo el jefe del bloque, que favorece la liberación de las salas de bingo en Brasil.

 

Según el presidente de la Cámara de Diputados, Michel Temer (PMDB-SP), no hay fecha fijada para la votación sobre el proyecto de ley, en curso desde 2003.

 

En la audiencia pública, que duró unas cuatro horas, quedó claro que desde la Reserva Federal y el COAF no quieren ser responsables de la supervisión de los bingos.

 

El presidente del Consejo de Control de Actividades Financieras (COAF), Antônio Gustavo Rodrigues, argumentó que los mecanismos para mitigar los riesgos de las salas de juegos que constan en la propuesta actual no son adecuados. El proyecto de ley establece que las 1.500 salas de bingo contribuirán mensualmente con 20 mil dólares, lo que daría $ 360 millones al año para su propia supervisión. Incluso se analizó la creación de un organismo específico, responsable de regular los juegos. "Sería importante para esta industria, independientemente de la aprobación de los bingo, una entidad con la capacidad de controlar de manera eficaz", dijo el presidente del COAF.

 

"El Servicio de Rentas Internas recientemente se sometió a una reestructuración y monopolizaron muchas habilidades relacionadas con la administración tributaria brasileña y, dentro de sus conocimientos y su experiencia, sería incapaz de abarcar más de esta actividad", argumentó María Priscila Santana, el Ministerio de Hacienda.

 

El procurador de la República, Leonardo Cardoso de Freitas, por ejemplo, afirmó que la Asociación Nacional de Procuradores de la República (ANPR) está en contra de la legalización de los bingos, porque su actividad facilitaría crímenes como el lavado de dinero y la evasión impositiva.

 

Freitas asegura además que el sistema de fiscalización previsto en los proyectos de ley en análisis en la Cámara no deberá ser implementado. “Somos escépticos en relación a la capacidad de la Reserva Federal y del Consejo de Control de Actividades Financieras en el cumplimiento de una fiscalización efectiva de este tipo de actividades”. La crítica más fuerte al proyecto fue la de la Secretaría Nacional de Justicia, Romeu Tuma Junior. "Vamos a abrir las puertas al lavado de dinero y el crimen organizado", dijo.

 

Según Tuma Junior, la aprobación del proyecto podría dificultar la obtención de Brasil de un lugar permanente en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU). "Si el texto se aprueba, no estamos cumpliendo con la resolución de la ONU, en lo que respecta a los mecanismos para combatir el lavado de dinero", dijo.

 

La Caixa Económica Federal tampoco quiere fiscalizar este sector. El gerente de padrones y planeamiento de la Gerencia Nacional de Canales Físicos y Socios de la Caixa, Admilson Esashika, afirmó que la entidad no quiere ser responsable por la fiscalización de los juegos de bingo, videobingo y tragamonedas. “Este tipo de actividades son muy diferentes a las de las loterías, que a Caixa explota directamente”, enfatizó.

 

Esashika también afirmó que los valores destinados a los órganos fiscalizadores por la propuesta en análisis en la Cámara son insuficientes. “No hay posibilidades de realizar una fiscalización efectiva con esos recursos”, argumentó.

 

Por su parte, representantes del bingo salieron en defensa de la propuesta. Argumentaron que la legalización creará alrededor de 100 mil empleos en las 1.500 salas de juego. Según el presidente de la Asociación Brasileña de Bingos (Abrabin), Olavo Sales da Silveira, la expectativa de ingresos supera los 27.000 millones de dólares brutos anuales. "Podemos decir que alrededor de 7 mil millones al año se transferirá a las arcas públicas", dijo.

 

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