“No estamos hoy aquí para recomendar o expresar que el juego debería existir en Brasil. Somos una compañía tecnológica global que provee servicios de testeo y aconseja a los gobiernos sobre cómo la tecnología puede utilizarse para asegurar que se alcancen los objetivos regulatorios fijados. Somos neutrales e independientes”, declaró Hughes.
Concluyó su discurso destacando que “la tecnología es la clave para proteger los intereses del gobiernos y sus ciudadanos, y a través de la tecnología casi todo es posible. Está en el poder jurisdiccional usar los recursos tecnológicos y establecer los requerimientos técnicos necesarios para que la industria del juego cumpla, y pueda mantenerse, supervisarse y controlarse”.