En la nave comercial, según se deriva de las investigaciones previas realizadas por agentes de la Jefatura Provincial de la Policía Nacional adscrita a la Comunidad Autónoma en Málaga, se celebraban de forma habitual partidas ilegales de póquer en las que se ponían en juego grandes cantidades de dinero.
En el momento de la intervención policial, en el citado local fueron sorprendidos 110 jugadores además de las dos personas responsables de organizar las partidas -ambas de nacionalidad española- que fueron identificadas y a las que se les tomó declaración.
Como resultado de dicha intervención, los agentes, además de proceder a la clausura del local, han incautado más de 4.000 euros en metálico; doce mesas de póquer; 2.821 fichas, seis barajas de cartas y de cuatro computadoras personales.
“Organizar y practicar este tipo de actividad no es un delito que contemple el Código Penal español, sino una falta administrativa, que en este caso, se clasifica como muy grave”, ha explicado la delegada del Gobierno andaluz en Málaga, María Gámez, quien ha precisado que este tipo de faltas conllevan elevadas sanciones económicas que pueden oscilar entre los 30.000 y 300.000 euros para los responsables y organizadores de este tipo de partidas ilegales, mientras que los jugadores podrían ser sancionados con multas de hasta 600 euros.
Tras la culminación de la “Operación Casino 1”, con el desmantelamiento del local clandestino que no contaba con la obligada autorización administrativa e identificación de los implicados en este caso, el Servicio de Juego y Espectáculos Públicos de la Junta de Andalucía en Málaga ha abierto diversos expedientes que derivarán en la imposición de las correspondientes sanciones económicas.