El dinero que los españoles invierten en juegos de azar se sitúa en torno al 4% del Producto Interior Bruto (PIB), lo que equivale a más de 30.000 millones de euros al año. En momentos de crisis económica, como el que actualmente vive España, esa cifra se reduce y provoca que organizaciones como la ONCE cierre sus ejercicios con reducciones en las ventas de sus productos. Y este año no va a se diferente.
Desde la Organización Nacional de Ciegos de España se reclama al Gobierno que ponga en marcha definitivamente la regulación del mercado del juego en Internet, un sector que crece día a día porque los juegos online se han puesto de moda.
Fuentes de la organización que preside Miguel Carballeda han informado que ellos contribuyen al erario público con 500 millones de euros en cotizaciones sociales. Y que a pesar de la situación económica que atraviesa el país han sido capaces de crear este año 4.000 puestos de trabajo.
De la misma forma se denuncia que el juego en Internet al carecer de una legislación propia y eficaz no contribuye a la creación de empleo al igual que no reporta beneficios a la hacienda pública. Por este motivo crecen las reivindicaciones para que el Gobierno tome cartas en el asunto sin más dilaciones.