La normativa tiene también el objetivo de introducir un consenso estatal para casinos, como un régimen impositivo más estricto. De esta forma, según la nueva legislación, el juego será ilegal para todos aquellos individuos menores de 18 años.
Así, el gobierno de Polonia demostró estar dispuesto a seguir el ejemplo de su vecinos, Rusia y Ucrania, aplicando una legislación anti-juegos de azar que prohibiría todas las formas de juego fuera de los casinos en el país, así como la prohibición de apuestas en Internet y la publicidad de los servicios de apuestas, que incluirá la introducción de impuestos más altos para las empresas que proveen servicios de juego.