Si en los seis primeros meses del año la recaudación había bajado un 20%, los últimos datos indican que el descenso a finales de septiembre era ya de un 25%.
La actual situación de crisis económica que está afectando a la hostelería, y el efecto en la minoración de la capacidad de gasto de los consumidores, son dos factores que contribuyen de forma clara a los malos resultados que está cosechando el sector de las máquinas recreativas.
La presión fiscal vigente se hace claramente insostenible y muchas empresas operadoras se están viendo obligadas a dar de baja un número muy importante de máquinas ante la imposibilidad de sufragar la tasa de juego correspondiente.
Ante esta situación FAMAR considera que es preciso tomar medidas urgentes que eviten una grave crisis en el sector e insiste en la necesidad de que las diferentes Comunidades Autónomas contemplen en los presupuestos para los años 2010 y 2011 la aplicación de una reducción del 25 % de la actual Tasa de Juego para las máquinas de tipo B.