El contralor Lino Hernández indicó que la decisión la tomaron de manera unánime, y en la misma se determinó que los ex directivos de la Lotería, Carlos Reynaldo Lacayo, Jaime Téfel Pasos, Lorena Rivera y Edgard Delgadillo, deben resarcir al Estado el monto mencionado, el cual entregaron a asociaciones que no establece la ley.
Nadie sabe por qué en la decisión no se incluyó a Ramiro Saborío, que era el gerente de la institución cuando se dio este caso, ni a Ernesto Balladares, otro de los directivos, que era el presidente de la Junta Directiva. Hernández se limitó a leer los otros nombres.
El dinero era parte de una “reserva técnica” de 1.050.000 dólares del Sorteo Navideño del año 2006, que tendrían -por ley- que haber sido enterados al Injude y a Mifamilia, pero en esa ocasión no fue así.
De ese sorteo, que era de 1.100.000 dólares, supuestamente sólo se vendió un vigésimo, el número 11, que fue cancelado por la cantidad de 49.500 dólares.
“Se incumplió con la ley, y en lugar de enterar esos 513 mil córdobas (U$S 26.136) a las instituciones que corresponden por ley, se pasó a unas asociaciones privadas”, dijo el contralor Hernández.
En la misma sesión, los contralores determinaron una responsabilidad civil en contra del ex gerente general de la Lotería Nacional, William Báez, por 520.713 córdobas (U$S 26.529), que pagó a ex trabajadores que supuestamente ocupaban cargos de confianza, lo cual no estaba demostrado en sentencia laboral.