Según Gutiérrez, actualmente los bancos y casinos no pagan los impuestos que deberían; además, el presidente de la Comisión Económica insistió en la necesidad de que en esa concertación tributaria se revisen las exoneraciones y exenciones por las que anualmente el fisco deja de percibir unos tres mil millones de córdobas (U$S 153.578.376).
“Tenemos que revisar el patrón de comportamiento de recaudación por parte de los casinos, que prácticamente estos señores no están pagando nada (en impuestos), o hacer la revisión correspondiente al impuesto que paga la banca en este país”, explicó Gutiérrez.
En torno a las exenciones y exoneraciones, Gutiérrez considera necesario hacer la revisión para que sólo queden “de manera exclusiva” aquellas que estén dirigidas a beneficiar al sector productivo y agroexportador del país, y las que tengan rango constitucional. “El resto de exenciones y exoneraciones deberían ser revisadas y tendientes a reducirse”, señaló.
Por otra parte, Gutiérrez se abstuvo de opinar en torno a la próxima reforma presupuestaria, en tanto el gobierno no envíe al Parlamento la respectiva propuesta que modifique el presupuesto 2009.
Una vez más, Gutiérrez defendió la medida considerando la baja en las recaudaciones causadas, según dijo, por la crisis económica internacional. Esto hace que el presupuesto enfrente un nuevo déficit de 500 millones de córdobas (U$S 25.596.396), adicionales a los más de 2.500 millones (U$S 127.981.980) que ya enfrentaba, ello sin contar con el déficit fiscal superior a los 5 mil millones de córdobas (U$S 255.963.960).
Por estas circunstancias, agregó, se hace necesaria una serie de medidas de austeridad que permitan al gobierno una negociación para mantenerse dentro del programa económico con el Fondo Monetario Internacional, que a su vez permita el desembolso de unos 80 millones de dólares por parte del organismo financiero.
Gutiérrez dijo que los demás poderes del Estado, incluyendo el Parlamento, deberían implementar nuevas medidas de austeridad, tal como lo hará el Poder Ejecutivo y las instituciones bajo su jerarquía.
Sin embargo, recordó que ésa es una decisión que debe tomarla el Presidente de la Asamblea Nacional, en su carácter de administrador. “El cambio de horario (de trabajo) es una medida, pero no la única”, dijo Gutiérrez.