Bajo una ley de diseñada para frenar el juego en las principales ciudades e impulsar el crecimiento económico en regiones más pobres, los casinos y otras salas de juego debieron cerrar el martes pasado.
Se hizo una encuesta a 500 personas en las principales ciudades rusas. Un 72% dijo que apoyaba la ley, mientras el 19% se opone a ella. Sólo el 2% de la gente encuestada dijo que no sabía nada sobre el tema y el 7% dijo que no estaba interesada en la cuestión.
El estudio mostró que el 43% de los entrevistados había jugado en casinos, slots y loterías tradicionales y online en los últimos seis meses. Un 55 % de ellos dijeron que probablemente seguirían jugando online.
Desde el 1 de julio, el juego se restringió a cuatro zonas remotas de Rusia: la región báltica de Kaliningrado, el territorio de Altai al sur de Siberia, Primorye en la Costa del Pacífico y en el sudeste de Rusia, en el límite del territorio de Krasnodar y la región de Rostov.