El conflicto se desató a partir del aumento explosivo de gente que va a las agencias a pagar sus facturas de servicios, que en los dos últimos años se incrementó un 252%, según datos de la Caja de Acción Social, que maneja la quiniela en la provincia.
Además los agencieros agregaron la inseguridad y muchos ya no quieren cobrar servicios por temor al robo.
Rubén Carrión, presidente de la Cámara, dijo que en la asamblea se escucharon todos los e ideas de los agencieros para mejorar en todo aspecto, “pero esto del cobro se agranda cada vez más y nos preocupa sobre todo el tema de la seguridad y el margen que deja", dijo.
Luego agregó, "no olvidemos que nuestra actividad es el juego, no podemos distraer tiempo ni máquinas, nosotros vamos a defender la actividad que es nuestro negocio y es lo que nos reditúa".
Consultado al respecto, el presidente de la Caja de Acción Social, Guillermo Ruiz Alvarez, señaló que el cobro de facturas es voluntario, que se trata de un servicio y que se había consensuado con los agencieros antes de ponerlo en práctica. "Seguro que los márgenes no son los mismos que tienen con la quiniela, pero no hay que olvidar que esto es un servicio que también atrae más jugadores a las agencias", destacó Ruiz Alvarez.
En el año 2003 la Caja realizó un convenio para adherir al sistema Lotipago y ese año se comenzó cobrando boletas de OSSE, Energía San Juan y Ecogas. En 2007 se hizo un convenio con la empresa Rapipago, gracias al cual se comenzaron a cobrar en las agencias de quiniela casi todas las facturas por servicios e impuestos.
El sistema es posible porque las agencias oficiales tienen una terminal electrónica para el juego de la quiniela que permite, a través de un lector de código de barras, tomar el pago online en el mismo momento que se realiza. Luego ese dinero va a las respectivas cuentas de la factura en cuestión.