Las autoridades rusas afirman que los casinos que siguen abiertos cerrarán para el 1 de julio, para terminar con la actividad del juego en la capital y en la mayor parte del país. Sin embargo, las encuestas muestran que hay 30 casinos y 516 salas de slots que todavía siguen operando.
Los expertos de la industria del juego han dicho que el plan legislativo para instalar cuatro zonas de juego en zonas alejadas de la capital del país ignora la realidad de la situación. "No puedo viajar cientos de miles de kilómetros para apostar", dijo Meter Klimt, nativo de Moscú.
Los operadores de juego rusos han estimado que casi el 80% de los clientes de juego de Moscú no están en condiciones económicas como para pagar viajes a las zonas de juego propuestas por el gobierno. Ellos dicen que el juego continuará en Moscú, en forma ilegal y sin licencias, de ser necesario.
Los residentes entrevistados a la salida de los casinos locales dijeron que jugarán de cualquier forma, y no les preocupa si un casino no está reconocido por el estado. Por ley, el juego finalizará el 1 de julio próximo, y las zonas de juego todavía deben ser designadas.
Sin embargo, se acuerda que las zonas estarán lejos de Moscú, y con esto se intenta darle una orientación turística. Miles de puestos de trabajo estarán en peligro si los casinos cierran.