Recientemente, la Intendencia intimó a un conjunto de empresas que le arriendan los slots del Parque Hotel, luego que la Justicia de Aduanas incautara unas 180 tragamonedas. También anunció que rescindirá algunos contratos -muchos de los cuales vencen este año- y que analiza iniciar demandas por daños y perjuicios.
Frente a esta situación, ya se recibieron recursos en el Palacio Municipal respondiendo a los apercibimientos, informó en la Junta Departamental el gerente de Casinos Municipales, Hugo Gandoglia.
Estos escritos ingresaron por Secretaría General y están a estudio de la Asesoría Jurídica. "Posteriormente deberemos tomar las medidas complementarias que entendemos necesarias para asegurar los ingresos del casino y un funcionamiento dentro de estos parámetros", agregó el funcionario.
Si bien ediles de la oposición habían estimado que la incautación de Aduanas afectó al 35% de las máquinas del Parque Hotel, Gandoglia reveló que la sala perdió el 44% de sus slots.
Sin embargo -aseguró el funcionario municipal- "no ha disminuido proporcionalmente la ganancia del casino".
Mientras la Intendencia estudia cómo resolver la situación planteada, la edila colorada Cristina Ferro insistió en que la administración "se gastó" los U$S 2 millones que recibió de la Cancillería para hacer el traslado del casino a la Casa de Andalucía. Según Ferro, la Intendencia utilizó esos fondos para pagar una deuda que mantenía con el propio Poder Ejecutivo, sin que el gasto fuera homologado por la Junta Departamental.
El director de Recursos Financieros de la Intendencia, Enrique Cabrera, aseguró el traspaso de esos fondos, que se utilizaron para pagar una deuda con el Poder Ejecutivo, generó de todos modos un asiento contable, "que está referido a cubrir los costos de traslado o de funcionamiento del nuevo casino".