La facturación de Bwin fue de 420,9 millones de euros, un 19 por ciento más que en el año 2007.
Las pérdidas netas por acción de la compañía que cotiza en la bolsa de Viena fue de 39 céntimos, mientras que la liquidez descendió de 49,89 a 24,76 millones de euros.
A pesar de la actual crisis, la empresa austriaca espera para el año 2009 un crecimiento de la facturación y también de los beneficios.
Con ese fin, espera poder desembolsar por primera vez un dividendo a los accionistas.
"Después de varios años de inversiones millonarias, el año 2009 estará marcado por la consolidación que debería aportar una mejora notable de los resultados", pronosticó la empresa.