Debido a la crisis financiera y económica global, la facturación de CAI se redujo hasta los 225,1 millones de euros, un 5,8 por ciento menos que en el año 2007.
Otro factor que mermó los resultados -asegura la empresa- son las nuevas leyes de antitabaco, por ejemplo en Australia, Alemania, Canadá y Suiza.
La experiencia ha mostrado que cuando se prohíbe fumar los clientes juegan menos, aseguró CAI.
Por otra parte, los altibajos de divisas también mermaron el resultado de la compañía, que gestiona más de 60 casinos en 17 países y diez buques cruceros.