En efecto, MEC, que también tiene el control total de Am-Tote y de operaciones con el simulcasting, ha ido informando cada año que sus deudas aumentaban cada vez más y acercándose a los mil millones de dólares.
Once son los bancos acreedores de MEC y mientras siga operando los negocios comprometidos, se irán haciendo las reestruraciones pertinentes para ir cubriendo, en parte, sus deudas y luego liquidar todos sus bienes.
En Estados Unidos esta quiebra era un "secreto a voces". Todos apostaban a eso, pero no se sabía cuándo. Ahora, los hípicos estiman que existe un grupo de empresarios japoneses los que estarían en condiciones de comprar alguno de los hipódromos, aunque no se descarta que, de una vez por todas, sean los mismos Sheiks de Dubai, Mohammed y Handam, los que entren, ahora, en el negocio de explotar carreras de caballos.