Según Durán, "estamos detectando cada vez más casos de jóvenes con adicción a Internet y al móvil que acarrean deudas", así como un incremento en el consumo de juegos de azar "motivado probablemente por la desesperación de muchas personas derivada de la situación de crisis económica y la esperanza de que un golpe de suerte pueda solucionar el problema".
El aumento de enfermos ha obligado a la asociación a aumentar la dotación de profesionales y doblar los turnos de terapia, a la que asisten actualmente unas 270 personas.