La realización de los cursos se anuncia a través de las oficinas de empleo y en prensa regional. Las personas que se presentan deben superar una prueba de psicotécnicos para demostrar sus habilidades en cálculo numérico y atención a clientes. “Posteriormente se someten a una entrevista”, según explicó la nueva gerente del Casino, Natalia Cerra. Los cuatro cursos impartidos tuvieron una temática variada: ruleta americana, póker o black jack.
"Tenemos un proyecto para abrir los cursos a otras temáticas, por ejemplo, al mundo de la hostelería", indicó Cerra.
Los cursos afrontan distintos niveles. El cálculo y el manejo de fichas son las nociones básicas. La crupier y profesora, Yolanda Rodríguez, añade que "damos mucha importancia a la atención al cliente porque la aptitud es fundamental. Hay que cuidar todos los detalles para no molestar al jugador y saber transmitirle el juego".
Rodríguez indica que "no hay un perfil ideal para los alumnos. Vale cualquier persona con ganas de trabajar, agilidad mental y fluidez manual. Lo importante es que el crupier transmita que el casino es un lugar de ocio y un atractivo turístico".