La jueza federal Olga Pura Arrabal anunció hace diez días que había resuelto confirmar su fallo, en el que establecía que el gobierno debía abstenerse de habilitar el casino del Sheraton, a pesar de que su resolución fue posterior a la firma del decreto que lo puso en funcionamiento. Pero su información fue de mero corte periodístico: en Casa de Gobierno no sólo siguen esperando la notificación, sino que los abogados estatales fueron a buscarla a Tribunales Federales y tampoco la recibieron.
Lo que más preocupa por estos días es la posibilidad de que la jueza saque un nuevo fallo unas horas antes de tomarse sus vacaciones.
De ser así, nadie sabe cuál puede ser el contenido. Y justamente es eso lo que provoca cierta incertidumbre: si Arrabal insiste y determina la clausura del Enjoy, se planteará un serio problema de competencia, ya que la Justicia provincial garantizó funcionamiento. Entonces será el Gobierno de Mendoza el que tendrá que elevar el planteo a la Corte Suprema de Justicia.