Marcela González habló, en primer lugar, acerca del desarrollo del juego en la Argentina en la década del ’90, y agregó que actualmente hay más de 200 establecimientos en el país, entre bingos, casinos y casas de juego. “Ludopatía hubo siembre; lo que se puede hacer es prevenirla y tratarla con profesionales especializados”. Luego afirmó: “El juego responsable nos compete a todos: operadores, reguladores, jugadores y gobierno”.
Posteriormente, habló acerca del Programa de Juego Patológico de IJACBA, que cuenta con una línea de orientación 0800, una red asistencial (hospitales públicos de la Ciudad, ONGs), campañas de prevención en los medios, programas de sensibilización comunitaria, capacitación, proyectos de investigación y creación de juegotecas.
Comentó luego algunos aspectos sobre el perfil de la gente que llama a la línea de orientación: hay igual cantidad de hombres y de mujeres, la edad promedio es entre 51 y 60 años o más. En cuanto al estado civil, afirma que la mayoría de la gente que llama está casada, y que el nivel educacional promedio es secundario completo. La frecuencia de juego es de una vez por semana y, en general, prefieren las slots.
Las acciones que propone González con respecto al juego responsable son: Trabajar y concienciar acerca del juego responsable, y, por otro lado, la prevención y el tratamiento de la ludopatía, así como la creación de sistemas de autoexclusión eficientes. “Cuando te juegues, no te juegues”, dijo González al final de la exposición.
Luego fue el turno de Jorge Bazán, que habló sobre el Programa de Juego Responsable de ALAJA, cuyos objetivos son: Prevenir el lavado de dinero, prevenir y combatir el juego ilegal y promover el juego responsable.
Bazán habló luego acerca del manual de juego responsable que la institución lanzó en julio de este año e hizo hincapié en el entrenamiento para los empleados de los casinos, en la creación de nuevas jornadas y eventos relacionados con el tema y en brindar soporte a los empresarios del sector.