“Es un disparate la apertura y proliferación de más casinos”. De esta manera, la Federación Económica de Mendoza, a través de su presidente, Adolfo Trípodi salió a fijar su postura sobre la idea de abrir nuevas salas en la provincia.
En la Legislatura ya se le dio media sanción -en Senadores- al proyecto que prohíbe nuevos casinos y ahora deberá ser tratada en Diputados. “La instalación de casinos favorecen el impuesto a los pobres, porque los que más juegan son las personas de condición humilde”, señaló Trípodi.
Desde la Asociación de Empresaria Hotelera, Gastronómica y Afines de Mendoza mostraron su desacuerdo con nuevas habilitaciones. Y desde la FEM le dieron su respaldo porque -sostienen- que toda medida que perjudique a algún sector productivo de la provincia, debe ser estudiada, analizada y consensuada a través del diálogo con los involucrados.
Por su parte, el gremio de los empleados del Instituto Provincial de Juegos y Casinos de Mendoza y la Unión Personal de Juego Casino de Mendoza (UPJCM), aseguraron que se encuentran en plan de lucha permanente, “contra la proliferación indiscriminada de más casinos, tanto estatales, como privados, debido a que, si prosperan los proyectos de instalación de hoteles con casino o casinos con hoteles, ya que con las ganancias de éstos se mantienen los hoteles, se va a convertir a Mendoza en la versión argentina de Las Vegas”.