En una entrevista con Straits Times, el gurú de los negocios Kenichi Ohmae dijo que Singapur había actuado bien en el pasado al atraer la inversión extranjera, pero que necesitaba un nuevo atractivo para obtener una parte de los más de us$ 210 billones. “Singapur no es para nada atractiva” en comparación con países como China y Rumania, dijo Ohmae al diario, en el marco de un foro de oportunidades de inversiones en Amara Sanctuary Resort.
Ohmae dijo que la creciente industria del entretenimiento de Macao podría ayudar a atraer al negocio hacia Singapur, con la ayuda de otras ciudades en la región. El ex consejero ve una potencial región-estado, con Shenzhen-Hong Kong-Macao como un futuro competidor, ofreciendo fabricación a bajo costo, servicios de centros financieros y entretenimiento, informó el Times.
Mientras las políticas gubernamentales a favor de los negocios por parte de Singapur, atractivas tarifas de impuestos y una sólida infraestructura han sido de mucha utilidad en el pasado, esto no será suficiente en el futuro para atraer a inversores extranjeros, dijo Ohmae.
Esto es debido a que los inversores globales con más de US$ 210 billones provenientes de una variedad de fuentes, desde pensiones en países desarrollados hasta fondos de riqueza soberanos de estados productores de petróleo, están buscando países de alto crecimiento y empresas en donde invertir, dijo Ohmae al Times.
El citó a China e India, así como a la Unión Europea, como buenos lugares de inversión.
Para completar, países como Singapur deben estar abiertos a nuevas ideas y oportunidades, tener una fuerza de trabajo educada, y estar dispuestos a trabajar con rivales y enemigos tradicionales, como las empresas taiwanesas que están invirtiendo fuerte en China, a pesar de las diferencias políticas de los gobiernos.
Las empresas fuertes pueden impulsar a las inversiones por si mismas, agregó, citando a Microsoft y a Google como ejemplos.