“El pasado lunes se enviaron a las instalaciones de la PGR 52 máquinas tragamonedas para el efecto de que se inicien los trámites o se abran las investigaciones correspondientes en esa institución”, informó el titular de la dependencia, ángel Olivas Rico.
El decomiso de las máquinas, añadió, fue el resultado de operativos de los inspectores de Comercio en distintas partes de la ciudad, según dio a conocer el Municipio en un comunicado de prensa. Aunque afirmó que las retenciones de esos aparatos pudieron concretarse gracias a denuncias y quejas específicas, a través de llamadas anónimas.
“Son tragamonedas, consideradas como de azar y que, obviamente, no tienen el permiso de la Secretaría de Gobernación. Y debido a que lo confiscado pudiera ser constitutivo de algún delito de tipo penal federal, corresponde a la PGR tratar el asunto”, explicó.
Afirmó también que algunas máquinas fueron decomisadas en diciembre del año pasado, el resto entre enero y febrero, tiempo en que permanecieron en la bodega de la Dirección de Comercio.
Los aparatos fueron incautados a dos negocios, uno en la calle Mariscal entre Hidalgo y Morelos, y el otro en un local de la Niños entre Brasil y Paraguay.