Gandoglia dijo en la Junta que, tras recibir una denuncia anónima por correo electrónico, denunció a la Policía el “uso indebido” de la recaudación y un “desfasaje” entre las fechas de cierre y los depósitos de dinero en el Banco República.
El dirigente sindical de los funcionarios de casinos, Enrique Book, dijo que “es cierto que se retenían $ 500.000 (U$S 2343) los viernes y la administración sabía de eso”.
Book añadió que, tras saber que el gerente de casinos había hecho una denuncia a la Policía por ese tema, el gremio le dijo a los cajeros que “los viernes no retengan más ese dinero porque no contamos con el respaldo de la administración. Entonces le mandamos un telegrama colacionado al señor Polakof, (director de actividades productivas de la Intendencia) diciéndole que nos dé instrucciones precisas de qué hacemos si nos quedamos sin dinero para pagar a la gente”.
Book dijo que el sindicato también puso en esa ocasión un comunicado al público en que advertía que ante la eventualidad de quedarse el local sin dinero, eso sería “absolutamente responsabilidad de la administración por no haber tomado las previsiones del caso”.
“Cuando ven la clara posibilidad de eso, el gerente viene en la mañana temprano del 2 de noviembre, Día de los Santos Difuntos, una cosa muy rara para los jerarcas, a hacer una carta autorizando a que se retengan los $ 500.000 (U$S 2343)” .
“Es tan irregular, tan raro y resulta que el gerente lo autoriza. Después de esa carta dimos por superado el tema y nos encontramos con que van a la Junta y hacen esta campaña de enchastre”, afirmó molesto Book.
“Por eso pedimos una reunión a esa comisión, para llevarles nuestro punto de vista y todo lo que podamos aclarar. Por nosotros que investiguen, pero es intolerante esta ligereza de la intendencia para tratar el tema en base a una denuncia anónima”, sostuvo
Para Book, los presuntos casos de irregularidades en los casinos “son una cortina de humo para que el caso de (el ex director de casinos municipales Juan Carlos) Bengoa quede escondido”. También son “una campaña de desprestigio contra los funcionarios y el sindicato, que da argumentos para la privatización de los casinos”.