Monzonís explicó que la finalización de dicha obra, inicialmente prevista para enero de 2007, permitirá completar el proceso de reconversión de la dársena interior y el muelle de costa en una zona lúdica. “La operación Muelle de Costa, tal y como nosotros la denominamos, ha supuesto una transformación que comenzó en 1998. Agradecemos mucho la apuesta de la iniciativa privada”.
El responsable del grupo PGP, Pedro Gimeno, también hizo referencia a la apertura del casino como un punto de inflexión que potenciará el negocio de los amarres deportivos y completará “una verdadera estación náutica que no tiene comparación con ningún otro punto de nuestra costa”.
Mientras tanto, los trabajos de construcción no cesan en el edificio del antiguo cobertizo y parte de los pórticos orientados al mar ya han sido acristalados. El avance de las obras se enmarca dentro de un conflicto todavía latente con el Grupo Peralada, que optó a la concesión del casino y mantiene un recurso ante los tribunales por considerar que la adjudicación fue arbitraria.