Según el ministro de agricultura, Peter Mc Gauran, la industria de los purasangres enfrenta el riesgo más grande de su historia. El gobierno prohibió el transporte de caballos durante 72 horas cuando detectó el brote en 16 animales en dos lugares de Sydney.
La prohibición de organizar carreras significa fuertes multas a quien sea sorprendido transportando caballos hacia los territorios del Norte.
La suspensión de las carreras costará millones no sólo a la industria sino también a los apostadores y las casas de apuestas. Cuando la gripe equina brotó en Sudáfrica las carreras se suspendieron durante cinco meses, y si eso pasara en Australia se cancelaría la Copa Melbourne, la competencia más importante de los australianos.
La prohibición de transporte de caballos también podría afectar el programa de seguridad de la Organización para a Cooperación Asia-Pacífico (APEC, por sus siglas en inglés), programada para septiembre y donde partici-parán 20 jefes de Estado y de gobierno.