Aclaró que el objetivo principal es terminar con el monopolio que tienen sobre estos artefactos los grandes locales, muchos de los cuales no pagan sus impuestos a la Comuna. “Además lo que se busca es transparentar su funcionamiento y que realmente estas máquinas no se confundan con los juegos de PlayStation. Por ello, se establece que estarán en anexos especiales con acceso prohibido para menores de 18 años y cumplirán con todo lo que establece la Ordenanza 84/98 de Juegos de Azar”, añadió.
Piccinini también explicó que se quiere regularizar la situación de varios locales pequeños donde ya están funcionando las máquinas en forma clandestina a los efectos de que tributen al municipio lo que corresponde.
La decisión de los ediles surgió a raíz de una minuta en la que el concejal colorado Pedro Julián Lezcano denunció la existencia de máquinas electrónicas mimetizadas entre los juegos infantiles en varios locales.
La Junta Municipal consideró que para mejorar el control se deberían incluir estas máquinas que operaban irregularmente en el parque legal de tragamonedas que de 1.500 pasarán a 2.250 unidades.
“Nuestro criterio fue regularizar la situación para mejorar el control y establecer los anexos en los locales donde se tienen estas máquinas para que no se sigan confundiendo con los juegos infantiles”, precisó Piccinini, al señalar que incluso se basaron en ordenanzas de países vecinos.