El problema fundamental que aqueja al bingo español en la actualidad es el de una asfixiante presión fiscal, de ahí que esta cumbre trate de marcar unas líneas estratégicas para defender frente a las administraciones la necesidad de revisar la política fiscal del bingo.
En ese sentido hay Comunidades, casos como la Valenciana o Andalucía, que ya han optado por una reducción, pero se considera que hay que poner en marcha por parte del empresariado una presión debidamente coordinada y consensuada para obtener los resultados apetecidos.