La salida de las casas estas casas apuestas se debe a la instalación de un monopolio por parte del Gobierno turco en todo el tema de apuestas, loterías y sorteos.
La nueva ley turca prohíbe además y expresamente los juegos de oportunidad por Internet, dejando abierta la posibilidad de ofrecer licencias de juego por Internet a empresas en el futuro.
En la nueva regulación se especifica que hacer publicidad en Turquía sobre apuestas u operar salas de juego puede ser castigado con una condena de entre tres a cinco años de prisión. El endurecimiento de las políticas de regulación de apuestas podría además perjudicar a los operadores de juegos tradicionales, con planes en este mercado.